Reconstrucción Del Ligamento Patelofemoral Medial (LPFM)
Resumen
INTRODUCCIÓN: La inestabilidad patelar se puede deber a alteraciones anatómicas y biomecánicas según las cuales se debe direccionar las alternativas de tratamiento. La mayoría de los expertos coinciden que ante el primer episodio de la LPF se debe efectuar tratamiento ortopédico conservador; la luxación recidivante es patrimonio del tratamiento quirúrgico.
OBJETIVO: analizar retrospectivamente el diagnóstico clínico, los signos imagenológicos (Rx, TC y RM), técnica quirúrgica y complicaciones en pacientes consecutivos con reconstrucción aislada LPFM (RLPFM).
MATERIAL Y MÉTODOS: estudio descriptivo retrospectivo, pacientes consecutivos con reconstrucción LPFM aislada, período 2011/ 2016, seguimiento 2 años. Se incluyeron pacientes con 2 o más episodios de luxación/subluxación, con tratamiento kinésico previo de 4 a 6 meses. Se excluyeron pacientes con tratamiento combinado.
Se les realizó examen físico exhaustivo, estudios imagenológicos (Rx, TC, RM). Variables: edad, sexo, hiperlaxitud, antecedentes traumáticos, rango de movilidad, resultados funcionales (scores Tegner y Kujala), conformidad de los pacientes y complicaciones.
Técnica quirúrgica: bajo anestesia raquídea examen completo para evaluar inestabilidad y rango de movilidad rotuliana. Artroscopía: se evalúan lesiones osteocondrales, se extraen cuerpos libres o se reinsertan con clavijas biodegradables. Si el retináculo externo está muy tenso se realiza alargamiento abierto no artroscópico del mismo. Injerto: RLPFM: recto interno doble: resistencia 1550 N con una fuerza de 336 N/mm, longitud mínima de 15cm y diámetro de 4-5mm, se prepara en forma triangular con dos extremos para la rótula y uno para el fémur, se efectúan dos incisiones longitudinales; una a 3cm sobre el borde medial de la patela, se coloca la guía en el tercio superior de la faceta medial de la rótula y se efectúan dos túneles óseos paralelos de 10mm de profundidad (broca de 4,5mm), dejando entre ambos una pared ósea de 1cm. A nivel femoral, a 2cm entre el epicóndilo femoral y el tubérculo del adductor; con intensificador de imágenes se ubica el punto de Schottle y coloca clavija en sentido medial-lateral y de distal a proximal, posterior y proximal al epicóndilo medial y distal al tubérculo del adductor mayor, realizamos el túnel femoral diámetro 6mm y profundidad 25mm con dirección ligeramente ántero-superior. Se colocan ambos haces del injerto en los túneles de la patela fijándolos con tornillos de biotenodesis, se pasa el otro extremo del injerto en el túnel femoral y con la rodilla en flexión y fija con un tornillo de biotenodesis, se verifica la tensión del injerto a diferentes grados de flexo-extensión.
RESULTADOS: Se evaluaron 15 pacientes con RLPFM, 9 mujeres y 6 hombres, con edades de 14 a 22 años (promedio 16,3 años), todos con tuvieron test de aprehensión negativa y movilidad completa de la rodilla, el score de Kujala postquirúrgico promedio fue de 86,7 (r:63-97) en relación al prequirúrgico promedio que fue de 61,2 (r:23-65) (p<0,0001), el score de Tegner postoperatorio promedio 6,30 (r:3-8) vs el preoperatorio promedio 8,1 (r:6-10) (p=0,028). Doce pacientes volvieron a sus actividades deportivas previas (80%), tres (20%) manifestaron se dedicaron sus actividades habituales y educativas. Las complicaciones fueron: 3 (20%) rigideces que recuperaron su ROM completo con movilización bajo anestesia, no hubo fracturas ni luxaciones al final del seguimiento.
CONCLUSIONES: Observando los buenos resultados clínicos obtenidos con la técnica utilizada en la RLPFM podemos decir que cumple un papel importante en el tratamiento de la luxación recidivante de rótula, pero depende de la selección del paciente, el correcto diagnóstico y valoración de los factores predisponentes.