Fracturas intraarticulares de calcáneo desplazadas tratadas quirúrgicamente a través de abordaje del seno del tarso

Autores/as

  • Guillermo Luis Tesio Clínica Universitaria Reina Fabiola
  • Alejo Valentín Rivero Clínica Universitaria Reina Fabiola
  • Matías Adolfo Ruiz Navello Clínica Universitaria Reina Fabiola
  • Guillermo Sebastián Mazzucchelli Clínica Universitaria Reina Fabiola

Resumen

Antecedentes

  La fractura de calcáneo es la más común de los huesos del tarso, representando el 2% de todas las fracturas del cuerpo. De ellas, el 75% son intraarticulares desplazadas (FCID).

  Los tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos son las dos opciones de tratamiento. La reducción abierta y la fijación interna (RAFI) a través de un abordaje lateral extensible (ALE) se ha considerado como el gold standard para las fracturas tipo II-III. Sin embargo, algunos artículos informan múltiples complicaciones en el ALE, entre ellas: hematoma, dehiscencia e infección de la herida.

  Es por lo mencionado que se ha abogado mucho en el uso del abordaje del seno del tarso (AST), por su menor tasa de complicaciones en la herida, niveles más bajos de dolor, y resultados clínicos satisfactorios.

  Debido al dolor persistente, la rigidez y las anomalías en la marcha, las FCID pueden provocar una discapacidad permanente y una reducción de la calidad de vida, trayendo consigo altos costos socioeconómicos, por presentarse  con mayor frecuencia en la población económicamente activa.

Objetivos

¿El abordaje del seno del tarso permite una correcta restauración de la anatomía del calcáneo en fractura intaarticulares desplazadas, con buen manejo de dolor y reintegración a la vida cotidiana?

Métodos

 Realizamos una revisión retrospectiva de 15 pacientes, 3 femeninos y 12 masculinos, diagnosticados con fractura de calcáneo tipo II-III, cerradas y agudas, sometidos RAFI a través del AST, desde Enero del 2017 a Diciembre del 2020 (con, al menos, 6 meses de seguimiento). Los pacientes presentaban una media de edad de 50 años. El dolor se midió mediante la Escala Visual Analógica (EVA) con una puntuación que varió de 0 a 10 puntos, lo que indicaba que no había dolor y el peor dolor, respectivamente. Las puntuaciones de la EVA se recogieron en el preoperatorio y el posoperatorio y al primer control postquirúrgico a los 5 días.

  Las vistas radiográficas específicas (proyecciones AP, lateral, axial, y TC), se recogieron antes de la operación. Además, se midieron radiográficamente el ángulo de Bohler y de Gissane en el preoperatorio, y en el posoperatorio a los 3 meses y a los 6 meses. Todos los pacientes fueron sometidos a anestesia raquídea, con el mismo protocolo antiinflamatorio y antibioticoterápico.

Resultados

 Los resultados mostraron que la puntuación EVA fue en promedio de 6.9±1.1 en el preoperatorio y de 1.8 ±0.5 en el control postquirúrgico a los 5 días. Las puntuaciones de la AOFAS mejoraron enormemente 3 meses después de la cirugía, de 51.2 ± 7.9 a 81.4 ± 5.6. Del mismo modo, el ángulo de Bohler y el ángulo de Gissane mejoraron significativamente 3 meses después de la cirugía, desde 22.12° ± 9.18° a 30.55 ° ± 8.49° (P <. 001) y de 123.93° ±15.58 a 112.23° ± 10.32 (P <. 001) En nuestro estudio, no ocurrieron complicaciones graves y todos los pacientes, en las observaciones finales de seguimiento, mostraron un satisfactorio efecto terapéutico postquirúrgico.

Conclusiones

  Actualmente, cada vez más cirujanos tienden a realizar incisiones mínimamente invasivas, ya que implicaría un menor índice de complicaciones de la herida, y los resultados funcionales finales son totalmente equiparables. A partir de nuestros resultados, incluidos la EVA, el ángulo de Bohler y el ángulo de Gissane, están de acuerdo con estudios previos. Sin embargo, la aplicación del AST finalmente depende de la propia experiencia y preferencia del cirujano.

Publicado

2021-11-17

Número

Tema

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