Luxación Subastragalina Medial Debido A Traumatismo De Baja Energia En Paciente Adulto Joven. Reporte De Un Caso Poco Frecuente Y Revisión Bibliográfica.

Autores/as

  • Jorge Terenzi Hospital Area Programa Cipolletti, Dr Pedro Moguillansky

Resumen

INTRODUCCIÓN

Adulto joven con luxación medial por traumatismo indirecto de baja energía, asociado a fractura no desplazada del talo, tratado mediante reducción cerrada e inmovilización con valva de yeso, con resultados clínicos excelentes.

CASO CLÍNICO

Paciente de 20 años, quien sufre trauma indirecto en pie izquierdo por mecanismo de supinación forzada al realizar actividad deportiva recreativa. Presenta deformidad de tobillo, impotencia funcional, algia intensidad EVAs 10/10.

Radiografías solicitadas evidencian luxación subastragalina medial, sin evidencia de lesión ósea asociada. Se realiza reducción cerrada bajo sedación. Se inmoviliza con valva de yeso suropédica posterior plantígrada, debido a edema de partes blandas. Radiografías control evidencia reducción satisfactoria de la articulación subastragalina.

SEGUIMIENTO Y RESULTADOS

Control ambulatorio a las 48 hs. Tomografía computada informa fractura avulsión del extremo medial y posterior del astrágalo, surco astragalino conservado. Se mantiene inmovilización con valva de yeso, por persistir edema de partes blandas.

Evoluciona favorablemente, paulatina mejoría de edema. A la cuarta semana se retira inmovilización e inicia rehabilitación. A la sexta semana inicia carga parcial, progresando a carga total entre la octava y décima. Concurre a control deambulando sin muletas. Niega dolor, marcha normal ligera, más de veinte cuadras sobre diversos terrenos, sin sensación de inestabilidad. Sin limitaciones en rangos de movilidad. Score AOFAS para tobillo y retropié de 97/100. A las 16 semanas retoma sus actividades laborales.

DISCUSIÓN

La luxación subastragalina se define como la luxación simultanea de las articulaciones talocalcanea y talonavicular. Descripta por primera vez en 1811 por DuFaurest. Representa el 1-2% de las luxaciones en adultos. La variante más frecuente es la medial (70-80%); la lateral representa el 17-26%; y las variantes anterior y posterior, el 1 y 2% respectivamente.

Generalmente son causadas por mecanismos de alta energía. Una revisión sistemática expone que el 90% de los casos fueron por: colisión automovilística (38%), caídas de altura (30%) y lesiones deportivas (22%). Los traumatismos de baja energía ocasionaron el 10%, dato que se cree se encuentra sobreestimado.

Es indispensable reducir precozmente de estas lesiones, lo cual se logra habitualmente de forma cerrada bajo sedación. El 10% de las luxaciones mediales y el 40% de las laterales, no logran reducir de forma cerrada debido a interposición de partes blandas. Estos, así como las luxaciones expuestas, requieren de una reducción abierta.

En cuanto a la inmovilización posterior, el yeso suropédico es el más utilizado. Las valvas de yeso, como se realizó en el presente caso, se utilizó solo en el 2%. La duración de la inmovilización es variable y ampliamente debatida, lo más utilizado es durante 6 y 5 semanas. Períodos de inmovilización más breves serían igualmente útiles.

No abundan los reportes de luxaciones subastragalinas por mecanismos de baja energía. En seis casos registrados, todos los pacientes presentaron luxaciones mediales y fueron tratados mediante reducción cerrada e inmovilizados durante seis semanas con yeso, presentando buenos resultados funcionales.

En el presente caso se obtuvieron excelentes resultados en un período breve de tiempo, retomando sus actividades en menos de tres meses. La inmovilización fue indicada durante un mes, iniciando una rehabilitación precoz y agresiva, y debido al compromiso de partes blandas presentado se mantuvo la inmovilización con valva suropédica.

CONCLUSIONES

Las luxaciones subastragalinas son lesiones infrecuentes. Muchas controversias se esgrimen ante el manejo de esta patología, por lo que necesita estudios de mayor validez. Los casos producto de traumatismos de baja energía son poco frecuentes y no producen morbilidad residual, siempre que se logre brindar un tratamiento acorde, priorizando el manejo conservador mediante reducción cerrada, inmovilización suropédica, y rehabilitación precoz.

Publicado

2021-11-17

Número

Tema

Pie