¿El grado de calcificación arterial en los pacientes con pie diabético infectado que requieren amputaciones menores, predice la evolución postoperatoria?
Resumen
Introducción:En el pie diabético infectado es necesario controlar la infección a través de la eliminación del foco, intentando siempre dejar un miembro funcional y vital con la menor amputación que se pueda realizar. Los procedimientos que fracasan progresan a amputaciones mayores, incrementando la morbimortalidad a 5 años y reduciendo la calidad de vida. La evaluación vascular tradicional puede ser insuficiente ante la calcificación arterial en el pie, dificultando interpretar la perfusión real del miembro. Con radiografías simples, se puede evaluar el grado de calcificación mediante la Escala de Ferraresi.
El objetivo es evaluar si el aumento en el grado de calcificación arterial en el pie se asocia con una mayor probabilidad de presentar peores resultados postoperatorios en pacientes con pie diabético a quienes se les realiza una amputación menor.
Material y métodos:Estudio de cohorte retrospectivo. Pacientes con pie diabético infectado que requirieron amputación menor, se evaluó el grado de calcificación arterial medido con la Escala de Ferraresi y la evolución postoperatoria. Se utilizó la prueba de Chi2 para evaluar asociación entre las variables y una regresión logística ordinal para evaluar el gradiente de riesgo.
Resultados: 47 pacientes. No se encontró asociación entre la gravedad de las calcificaciones y la necesidad de otra intervención o de amputación menor (p=0,55 y p=0,7 respectivamente). Se encontró una tendencia hacia la peor evolución postoperatoria con mayor grado de calcificación arterial, aunque sin alcanzar significancia estadística (β= 0,141, p= 0,351).
Discusión y conclusión: En nuestra muestra, se vio una tendencia hacia la peor evolución postoperatoria a medida que aumentan los grados de calcificación arterial en el pie, pero es una tendencia leve y no alcanzó significancia estadística. Estudios prospectivos que incorporen un mayor tamaño muestral y considere otras variables clínicas relevantes podrían aportar evidencia más robusta y confirmar esta tendencia observada.
Nivel de evidencia III